Cúrcuma y jengibre forman una de las parejas más clásicas de la cocina y las infusiones: una aporta color dorado y un fondo terroso; la otra, un punto picante y fresco. En esta guía te contamos qué tienen en común, cómo tomarlos juntos en infusión, en leche dorada o en la cocina, y por qué casi siempre se acompañan de una pizca de pimienta negra.
Qué son la cúrcuma y el jengibre
Aunque parezcan muy distintos, son parientes cercanos. Los dos pertenecen a la familia de las zingiberáceas y lo que se aprovecha de ambos es el rizoma, un tallo subterráneo carnoso que crece en horizontal. La cúrcuma (Curcuma longa) tiene la pulpa de un naranja intenso y un sabor terroso y ligeramente amargo. El jengibre (Zingiber officinale) es de pulpa amarillo pálido, aromático y picante.
Ambos proceden del sur y el sudeste de Asia, donde se cultivan desde hace miles de años y forman parte de la cocina diaria. Hoy se encuentran frescos en muchas fruterías y, sobre todo, secos y molidos en polvo.
Por qué se toman juntos
La razón principal es de sabor: el picante fresco del jengibre equilibra el amargor terroso de la cúrcuma, y juntos dan una bebida cálida y redonda. Por eso aparecen juntos en muchas tradiciones:
- Leche dorada: una bebida caliente de origen indio a base de leche o bebida vegetal con cúrcuma, jengibre y especias.
- Jamu, en Indonesia: bebidas tradicionales de raíces y especias en las que la cúrcuma y el jengibre son protagonistas.
- Currys y guisos: en la cocina del sur de Asia es raro encontrar uno sin alguno de los dos.
En The Soul’s Paradise los vemos también como un gesto de calor: una taza dorada al empezar el día que invita a arrancar con calma y con presencia.
Cómo tomar cúrcuma y jengibre juntos
En infusión
Es la forma más sencilla. Para una taza de 250 ml puedes usar unos 2 cm de jengibre fresco y 1 cm de cúrcuma fresca en rodajas finas, o bien media cucharadita de cada uno en polvo. Añádelos al agua recién hervida, deja reposar entre 8 y 10 minutos, cuela y sirve. Unas gotas de limón o un poco de miel redondean el sabor.
En leche dorada
Calienta una taza de leche o bebida vegetal con media cucharadita de cúrcuma, un cuarto de cucharadita de jengibre, una pizca de canela y otra de pimienta negra. Remueve bien y retíralo del fuego antes de que hierva. Si la bebida vegetal no lleva grasa, puedes añadir una cucharadita de aceite de coco o de bebida de almendra más cremosa.
En la cocina
Cúrcuma y jengibre funcionan muy bien en cremas de verduras (calabaza, zanahoria, lentejas rojas), arroces, salteados y aliños. Un truco: sofríe las especias unos segundos en el aceite antes de añadir el resto de ingredientes para que suelten todo su aroma.
¿Por qué con pimienta negra?
Es una combinación tradicional que tiene también una explicación: la curcumina, el pigmento principal de la cúrcuma, se absorbe poco por sí sola, y diversos estudios han observado que la piperina de la pimienta negra aumenta su absorción. Por eso muchas recetas con cúrcuma incluyen una pizca de pimienta negra y algo de grasa, ya que la curcumina se disuelve mejor en ella que en el agua.
¿Fresco o en polvo?
Los dos sirven. El rizoma fresco da un sabor más vivo y aromático, ideal para infusiones; se conserva en la nevera un par de semanas. El polvo es más práctico, dura meses en un bote cerrado y lejos de la luz, y se disuelve fácilmente en bebidas y comidas. Si compras cúrcuma en polvo, fíjate en que su color sea intenso y que sea cúrcuma pura, sin mezclas.
¿Se pueden tomar en ayunas?
Mucha gente los toma por la mañana como parte de su rutina, y es sobre todo una cuestión de costumbre. El jengibre es picante, así que si tienes el estómago sensible puede sentarte mejor tomarlo con algo de comida o en una preparación más suave.
Precauciones
En las cantidades habituales de la cocina y las infusiones, la cúrcuma y el jengibre son ingredientes de uso alimentario muy extendido. Aun así, conviene tomarlos con moderación. Si estás embarazada o en periodo de lactancia, tomas medicación de forma habitual o tienes algún problema de salud, consulta antes con un profesional sanitario. Y un aviso práctico: la cúrcuma tiñe mucho la ropa, las encimeras y los utensilios de plástico.
Cúrcuma y jengibre en las fórmulas Nutri-Soul
En Nutri-Soul Titán Solar la cúrcuma y el jengibre se unen a la moringa y el laurel en una mezcla en polvo intensa y especiada, pensada para tomar con agua tibia al amanecer. La cúrcuma también forma parte de Nutri-Soul Pura Raíz, una fórmula terrosa con semillas de papaya y piel de naranja agria, y de Nutri-Soul Aurora Femenina.
Preguntas frecuentes sobre la cúrcuma y el jengibre
¿La cúrcuma y el jengibre son lo mismo?
No. Son de la misma familia botánica y los dos son rizomas, pero son plantas distintas, con color, aroma y sabor diferentes.
¿A qué sabe una infusión de cúrcuma y jengibre?
Es cálida, terrosa y ligeramente picante. El jengibre marca el carácter de la taza; la cúrcuma aporta cuerpo y el color dorado.
¿Se puede tomar fría?
Sí. Prepara la infusión en caliente, déjala enfriar y guárdala en la nevera; con hielo y limón resulta muy refrescante.
¿Cuánto dura la infusión en la nevera?
En un recipiente cerrado, unos 2 o 3 días. Remueve antes de servir, porque la cúrcuma tiende a posarse en el fondo.
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